viernes, 6 de marzo de 2015

Ya está funcionando la sala de Yoga en Luz de Pueblo

Sala habilitada para la práctica de Yoga y Terapias
Cuando llegamos a la casa donde estamos creando Luz de Pueblo evaluamos varias situaciones con el fin de conseguir habilitar todos los recursos posibles para nuestro proyecto. Una de las áreas que queríamos dinamizar es  la de ofrecer a nuestro entorno y a las personas que nos visiten y se alojen en nuestra casa es la de Yoga, masajes y asesoramiento en Salud Ayurveda.






La sala tal como la encontramos
La casa nos ofrecía un espacio que en sus orígenes había sido garaje y luego, durante años, una tienda que atendía “Pola”, la abuela de Rocío. Ese lugar fue reconocido durante mucho tiempo por su actividad y luego, durante años, quedó cerrado, con la consiguiente consecuencia de su deterioro edilicio.





Con todo ello, pesamos que sería importante incorporar a nuestro trabajo de reciclado de la casa ese espacio y que era el indicado para montar la sala de Yoga; Lo que más nos motivó a reciclar esta zona de la casa y a comenzar con las clases fue el entusiasmo que nos transmitieron  l@s vecin@s de Iriarte con respecto a la necesidad y deseo de aprender y practicar Yoga y aunque nos inquietaba bastante conseguir comenzar en tiempo y forma con las clases, nos propusimos comenzar en Marzo y cumplimos con  nuestro objetivo.

Trabajamos duro para transformar el aspecto y la sensación de estar en esa sala. Todo ese “trabajo” es energía y la energía puesta en ello cada día durante varias semanas fue quedándose en el ambiente y creando una nueva sensación.

Antes
Después











Finalmente, a comienzos de Marzo de 2015 dimos por inaugurada la sala para la práctica de Yoga, Masajes y Salud Ayurveda  con el apoyo y entusiasmo de un grupo de gente positiva y entusiasta que ha comenzado a venir a las clases, a compartir la práctica y a reforzar la energía del Yoga en la casa.


Colocando el suelo de goma 

La vida de este espacio, como una semilla, está creciendo y esperamos que se expanda para que todo aquel que quiera pasar por Luz de Pueblo pueda tener su momento de conexión con el mundo interior en este ambiente tan tranquilo y agradable.


Compartimos en este post la alegría de estar practicando Yoga y de vivir, desde esta sensación única, el resto del proyecto de nuestra casa de bienestar.


Probando el suelo de la sala

miércoles, 21 de enero de 2015

La huerta: Una experiencia de la tercera dimensión.

Experimentar la tercera dimensión es, lo hayamos pensado o no, nuestra realidad material. Toda experiencia que ocurre en este plano nos incluye, nos afecta, nos influye y modifica, modificándose también nuestro entorno, así permanentemente.

Incluso tomando en cuenta las diferentes teorías de la existencia, las diferentes posibles dimensiones en las que la organización de la luz y el tiempo pueden cambiar, la vida en la tierra, en esta dimensión en la que los sentidos y un cuerpo físico son el nexo con el mundo físico y material, está definida principalmente por la tercera dimensión.

Cuando se piensa una huerta, o un jardín de temporada, se planifica en dos dimensiones, tengamos un amplio espacio, un balcón o una terraza.

 Ancho x largo.


Se dibujan los canteros, tablones, maceteros o bancales, se pueden dejar pasillos o no, se cuentan los metros o centímetros para sembrar una u otra especie de verdura, planta u hortaliza, se asocia o no, se ordena escrupulosamente o no, pero siempre es esas dos dimensiones, ya que la tercera, la de la altura, es algo que depende un poco menos de nosotros ó que permite la intervención necesaria del tiempo y la naturaleza.


Entonces, cuando va pasando el tiempo y la huerta comienza a desarrollarse, cada especie a su manera, comienza a elevar su altura con la que uno puede notar su presencia. De apoco, la huerta comienza a ocupar un lugar en la tercera dimensión y podría considerarse un volumen donde antes había una superficie.



Cada día las plantas crecen, un poco más o menos, dependiendo del riego, de la lluvia, del abono, de nuestra mirara y cuidados; pero, en gran medida, el éxito de una buena temporada y de una buena cosecha están ligados al crecimiento hacia arriba de los vegetales, al respeto por la necesidad imperiosa de luz que éstas especies tienen, a acompañarlas, permitiéndoles e incentivándoles ese crecimiento.


Así, conforme va pasando el tiempo, tenemos el crecimiento hacia arriba, las tres dimensiones y el aprendizaje que el cuidado de la huerta, la paciencia, la contemplación y el trabajo cotidiano nos regalan mientras disfrutamos cada día de cada planta nueva, del crecimiento de cada vegetal precioso, de la aparición de cada flor, de cada fruto tomando consciencia de nuestro juego en este plano dinámico en el que nos desarrollamos como seres.




miércoles, 19 de noviembre de 2014

Otra habitación y seguimos poniéndole onda a la casa

Con la intención de renovar la energía de la casa de Luz de Pueblo, continuamos arreglando sus espacios. Ésta habitación que espera los muebles de una próxima mudanza ha quedado lista para ser habitada y disfrutada.
A medida que nos vamos quedando un poco más, que podemos dedicarnos a trabajar en ello, nos estamos dando el gusto de elegir unos lindos colores, de embellecer el entorno para conseguir unas sensaciones nuevas y el impulso del comienzo de este proyecto que cada vez va creciendo un poco más.




El trabajo y la satisfacción de hacerlo así, con nuestras manos, de a poco, con alegría, en calma, a nuestro ritmo, están generando en nosotros una sinergia de entusiasmo que continúa impulsándonos a seguir de la misma manera y con el mismo ánimo. 


Cuando la habitación queda vacía y comenzamos a trabajar en las paredes y el techo, para reparar grietas, tapar agujeros o limpiar, aparecen unas vistas que luego, al momento de estar habitándola, cambiarán.

La perspectiva de observación, de esta habitación que da al frente de la casa y tiene la plaza del pueblo en frente, entrega ese plus, como si de un cuadro se tratara, ocupando gran parte de una de las paredes, el enorme ventanal que deja entrar la luz también permite la visión del verde de la plaza.


Seguimos disfrutando de compartir este proceso que será también testimonio de la dedicación y el amor que le estamos poniendo a esta casa para crear el mejor ambiente que esperamos sea disfrutado por muchos amigos, visitantes, buscadores de paz, de buen ambiente, de alegría compartida, cuando sea el tiempo de recibirlos, con los brazos abiertos. 


domingo, 16 de noviembre de 2014

Árboles: De la flor al fruto

Manzano en flor
Cuando se llega a una casa que tiene años e historia detrás, unos cuarenta, en este caso, además de la estructura construida, lo que usamos de refugio o zona habitable, existen otros factores interesantes que quizá, aunque no lo parezca, sean más difíciles de conseguir, ya que es necesario para ello una evolución relacionada con la naturaleza y sus tiempos.

Este es el caso de los árboles. 


Manzana creciendo

Cuando un terreno no tiene árboles a su alrededor, que den sombra o frutos, tomamos consciencia de lo importante que son estos seres tantas veces maltratados y muchas veces menospreciados. Seguramente, con el tiempo, pasará en muchas partes del planeta, lamentaremos como humanidad (muchos ya lo hacemos) la tala indiscriminada de bosques enteros con el fin de usar esos terrenos para la agricultura industrial.

A pequeña escala, ocurre la mismo. Los árboles casi siempre están a merced de los humanos.

Limones madurando
En Luz de Pueblo tenemos la fortuna de contar con algunos ejemplares que llevan unas décadas plantados. Un manzano, un mandarino, un limonero y un naranjo nos regalan sus postales floridas, sus aromas y ahora comienzan a aparecer sus frutos. Es un enorme placer y una bendición poder observar ese proceso y, al mismo tiempo, probar los frutos directamente salidos de las plantas.

En esta época del año, pasada la floración casi por completo, comienzan a aparecer las formas de lo que pronto serán frutas madurando y al cabo de algunas semanas tendremos la dicha de probar y compartir, con quien se acerque a nuestra casa, la energía de la vida, el fruto de la planta que tan generosamente nos contempla desde su aparente quietud.



Diminutas naranjas


jueves, 13 de noviembre de 2014

Maíz, calabaza y zapallitos creciendo en la huerta

Luego de algunas semanas estamos viendo los primeros brotes en nuestra huerta. 

Durante las semanas anteriores llovió bastante, así que el clima generó las mejores condiciones para que, más allá de nuestros cuidados cotidianos, los brotes surjan y se desarrollen.





Tal como indica el plan que proponen algunas escuelas de huerta orgánica, incluido el INTA, hemos seguido la pauta de sembrar estos canteros en "chacra", aunque con la variación de hacerlo en una hilera, más al estilo de los cultivos biodiversificados. 






La asociación de calabaza (zapallo anco), maíz y porotos genera una interacción positiva entre estas especies ya que la convivencia entre ellas, lo que cada una aporta o consume de la tierra, encuentra un resultado óptimo. El zapallito actúa de manera similar al zapallo, aunque su desarrollo pueda ser algo diferente.




 El pasado fin de semana hemos sembrado los porotos blancos junto al maíz, que ya tiene un desarrollo interesante y pronto será una alta caña en busca del sol para florecer y fructificar, que servirá de tutor para el crecimiento de las dicotiledóneas. 



martes, 28 de octubre de 2014

Preparando la casa: primera habitación terminada.

Habitación doble
De apoco le vamos poniendo nuestra energía a la casa.


Estamos trabajando en ello todo lo que podemos y lentamente le damos nuevos aires y nuevas sensaciones.


Mientras seguimos preparando otras habitaciones para transformar, hemos acondicionado en gran parte la primera, reciclando el espacio, cambiándole el color, reorganizando el interior para conseguir esa sensación buscada al momento de pensar en la comodidad de todo aquel que habite ese lugar, aunque sea por un fin de semana.


Lo vamos consiguiendo, vamos iluminando la casa de Luz de Pueblo, rincón por rincón, creando el clima que nos hace sentir cómodos, dentro y fuera de la casa.


Cada fin de semana que pasamos en Iriarte es una experiencia de calma, de alegría y satisfacción por estar siguiendo nuestro sueño y también por tener la posibilidad de disfrutar del tiempo, da la pausa, de la charla con los vecinos, de la sombra de los árboles, del cielo o del cantos de los pájaros.


Hacer lo que creemos mejor para nuestras vidas y hacerlo con nuestras propias manos es una hermosa sensación, ya que de ello brota el amor, la dedicación y toda la ilusión en el trabajo.

Sentimos que estamos creando un punto en el planeta en el que podamos aportar lo mejor de nosotros a nuestros visitantes, compartir bienestar y desarrollar nuestros potenciales humanos, interactuando desde un lugar que estamos viendo nacer y que cuidaremos especialmente para ello.

Vamos haciendo camino al andar, vamos desarrollando Luz de Pueblo.

Rocío y Pablo

martes, 14 de octubre de 2014

Preparando la huerta

Canteros listos para recibir los plantines y semillas
El clima de la primavera propone el trabajo al aire libre. Y al mismo tiempo, las temperaturas agradables y el sol que comienza a dar más plenamente, además de ser propicio, marca el tiempo inevitable de la siembra para aprovechar todo el ciclo estacional primavera-verano, ya que algunas hortalizas necesitan varios meses para madurar y dar sus frutos.




Por ello, comenzamos a modificar la realidad de Luz de Pueblo en este sentido, avanzando en lo que será una temporada de verano con huerta, con verduras orgánicas sembradas y cosechadas por nosotros mismos.

Este es el primer paso de una propuesta que esperamos sea compartida por nuestros visitantes y amigos. Sembrar, cuidar los productos de nuestra huerta, cosecharlos y  disfrutarlos en una comida completamente nutritiva, experimentando el sabor auténtico de los frutos de la tierra.




Hemos trabajado en el entorno para no perjudicar luego el espacio destinado a sembrar. Siempre es grato crear un espacio estéticamente agradable ya que cambia la energía. Y le hemos puesto más energía, trabajando con alegría pensando en el momento de compartir unas lindas tardes de charla y trabajo junto a la huerta.


Removimos la tierra de un espacio de veinticinco metros cuadrados en el área destinada a la siembra. Esperamos que el espacio dedicado a ello nos permita cultivar alimento para nuestro propio consumo, como lo venimos haciendo desde hace tiempo, y también para preparar los platos de nuestros huéspedes.

El método utilizado para preparar el suelo es el de "romper" la tierra sin modificar la estructura del suelo, dejando sobre la superficie la capa fértil que ya estaba a la que agregamos más materia orgánica y lombricompuesto que producimos nosotros con nuestra colonia de lombrices californianas. 


Siempre es más complicado el primer acercamiento a la tierra de un suelo que no está siendo cultivado y, en este caso, poco regado desde hace tiempo, pero sabemos que con un poco de dedicación y los cuidados pertinentes daremos un suelo rico en nutrientes que favorezcan el desarrollo de las hortalizas, creciendo sanas y fuertes sin fertilizantes.


El próximo paso será la siembra de los plantines que ya estamos germinando. Cuando realicemos la siembra, estaremos compartiendo nuestro hermoso trabajo a través de este medio.

Salud!

Rocío y Pablo


jueves, 18 de septiembre de 2014

Llegada a la casa


Acabamos de llegar a la casa donde funcionará Luz de Pueblo, nuestro proyecto que estamos desarrollando y al que le estamos poniendo toda la energía para conseguir un lugar en el que puedan venir visitantes de todas partes a pasar unos días de calma en el ambiente de un pueblo muy tranquilo, del interior de la provincia de Buenos Aires, rodeado de campo, con mucha naturaleza y aire puro.

Esta es la casa de familia que albergará y recibirá a los huéspedes, donde podremos compartir comidas, buen clima, algo de arte, productos de nuestra huerta y donde se podrá practicar yoga o conocer nuestro vivero artesanal y orgánico.

Desde este lugar se podrán iniciar paseos por el campo, a pie o en bicicleta, interactuar con la gente del pueblo y conocer sus ofertas, productos o iniciativas.

Aquí comienza nuestro viaje, que queremos compartir con todos aquellos que deseen encontrar en esta casa su espacio de tranquilidad para desconectar, para compartir una charla o un mate y conocer gente igual, en busca de serenidad, naturaleza y buenas experiencia.