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viernes, 12 de junio de 2015

Participamos en la feria de ciencias de Iriarte con el proyecto "La Huerta en el aula"

Pablo en el aula con los alumnos de 3º grado
Iriarte, Buenos Aires, Argentina – El 11 de Junio de 2015 se celebró, en la Escuela Primaria de nuestro pueblo, la “Feria de Ciencias” y hemos participado de ellas asesorando y ayudando a los chicos y la docente de 3º grado a crear su proyecto “La huerta en el aula”









Seguimos disfrutando mucho de interactuar con nuestra comunidad y mucho más de hacerlo junto a los alumnos y docentes de las escuelas.

Pablo junto a docentes de la Escuela Primaria de Iriarte


En el caso de “La huerta en el aula” tuvimos el placer de trabajar junto a los chicos en todo el desarrollo de la siembra de semillas de diferentes hortalizas en recipientes que pudieran ser cuidados y contenidos dentro de un ambiente cerrado, como lo es el salón de clases.


Trabajando con los niños en el parque de la escuela.




Junto con las docentes fuimos guiando a los alumnos en la selección de la tierra, la elección del formato de los contenedores, las semillas a sembrar, la ubicación en el aula para que pudieran acercarse a la luz, el riego, etc. 

Los alumnos sembrando en un maple de huevo

Los alumnos aportaron materiales como envases plásticos, cajones, maples de huevos y hasta ladrillos (uno de ellos con un hueco en el centro en el que sembramos unas arvejas (guisantes) y que resultó ser la mascota del stand de la feria)


Las arvejas brotando en el ladrillo

En algo más de un mes de trabajo la experiencia fue bastante amplia, ya que, los alumnos pudieron apreciar el nacimiento de cientos de semillas de diferentes tipos brotando en diferentes contenedores. 

Brotes de maíz
Brotes de rúcula y rabanitos

El entusiasmo demostrado por los niños ha sido grandioso y motiva a seguir alimentando sus inquietudes y ayudándolos a experimentar más en estos temas.


Un alumno armando "nendo dango" o bolas de barro y semillas


Como destino final, el día 11 de junio tercer grado presentó su stand documentando el trabajo realizado y concluyendo en lo importante de conocer el camino para producir los propios alimentos utilizando los recursos de una huerta orgánica.

Nendo dango brotando
Brotes en las bolas de barro y semillas

De eso, de la huerta orgánica y sus conceptos y alternativas fue de lo que hablamos, el tema que nosotros venimos experimentando y desarrollando en Luz de Pueblo y que gracias a lo apasionante de su práctica y la riqueza de su experimentación, transmitir el conocimiento, ayudar y apoyar esta experiencia fue algo totalmente disfrutable y enriquecedor, algo que esperamos continuar haciendo siempre que haya oportunidad..

Pablo con los alumnos de 3º grado de la Escuela Primaria

miércoles, 21 de enero de 2015

La huerta: Una experiencia de la tercera dimensión.

Experimentar la tercera dimensión es, lo hayamos pensado o no, nuestra realidad material. Toda experiencia que ocurre en este plano nos incluye, nos afecta, nos influye y modifica, modificándose también nuestro entorno, así permanentemente.

Incluso tomando en cuenta las diferentes teorías de la existencia, las diferentes posibles dimensiones en las que la organización de la luz y el tiempo pueden cambiar, la vida en la tierra, en esta dimensión en la que los sentidos y un cuerpo físico son el nexo con el mundo físico y material, está definida principalmente por la tercera dimensión.

Cuando se piensa una huerta, o un jardín de temporada, se planifica en dos dimensiones, tengamos un amplio espacio, un balcón o una terraza.

 Ancho x largo.


Se dibujan los canteros, tablones, maceteros o bancales, se pueden dejar pasillos o no, se cuentan los metros o centímetros para sembrar una u otra especie de verdura, planta u hortaliza, se asocia o no, se ordena escrupulosamente o no, pero siempre es esas dos dimensiones, ya que la tercera, la de la altura, es algo que depende un poco menos de nosotros ó que permite la intervención necesaria del tiempo y la naturaleza.


Entonces, cuando va pasando el tiempo y la huerta comienza a desarrollarse, cada especie a su manera, comienza a elevar su altura con la que uno puede notar su presencia. De apoco, la huerta comienza a ocupar un lugar en la tercera dimensión y podría considerarse un volumen donde antes había una superficie.



Cada día las plantas crecen, un poco más o menos, dependiendo del riego, de la lluvia, del abono, de nuestra mirara y cuidados; pero, en gran medida, el éxito de una buena temporada y de una buena cosecha están ligados al crecimiento hacia arriba de los vegetales, al respeto por la necesidad imperiosa de luz que éstas especies tienen, a acompañarlas, permitiéndoles e incentivándoles ese crecimiento.


Así, conforme va pasando el tiempo, tenemos el crecimiento hacia arriba, las tres dimensiones y el aprendizaje que el cuidado de la huerta, la paciencia, la contemplación y el trabajo cotidiano nos regalan mientras disfrutamos cada día de cada planta nueva, del crecimiento de cada vegetal precioso, de la aparición de cada flor, de cada fruto tomando consciencia de nuestro juego en este plano dinámico en el que nos desarrollamos como seres.




domingo, 16 de noviembre de 2014

Árboles: De la flor al fruto

Manzano en flor
Cuando se llega a una casa que tiene años e historia detrás, unos cuarenta, en este caso, además de la estructura construida, lo que usamos de refugio o zona habitable, existen otros factores interesantes que quizá, aunque no lo parezca, sean más difíciles de conseguir, ya que es necesario para ello una evolución relacionada con la naturaleza y sus tiempos.

Este es el caso de los árboles. 


Manzana creciendo

Cuando un terreno no tiene árboles a su alrededor, que den sombra o frutos, tomamos consciencia de lo importante que son estos seres tantas veces maltratados y muchas veces menospreciados. Seguramente, con el tiempo, pasará en muchas partes del planeta, lamentaremos como humanidad (muchos ya lo hacemos) la tala indiscriminada de bosques enteros con el fin de usar esos terrenos para la agricultura industrial.

A pequeña escala, ocurre la mismo. Los árboles casi siempre están a merced de los humanos.

Limones madurando
En Luz de Pueblo tenemos la fortuna de contar con algunos ejemplares que llevan unas décadas plantados. Un manzano, un mandarino, un limonero y un naranjo nos regalan sus postales floridas, sus aromas y ahora comienzan a aparecer sus frutos. Es un enorme placer y una bendición poder observar ese proceso y, al mismo tiempo, probar los frutos directamente salidos de las plantas.

En esta época del año, pasada la floración casi por completo, comienzan a aparecer las formas de lo que pronto serán frutas madurando y al cabo de algunas semanas tendremos la dicha de probar y compartir, con quien se acerque a nuestra casa, la energía de la vida, el fruto de la planta que tan generosamente nos contempla desde su aparente quietud.



Diminutas naranjas


jueves, 13 de noviembre de 2014

Maíz, calabaza y zapallitos creciendo en la huerta

Luego de algunas semanas estamos viendo los primeros brotes en nuestra huerta. 

Durante las semanas anteriores llovió bastante, así que el clima generó las mejores condiciones para que, más allá de nuestros cuidados cotidianos, los brotes surjan y se desarrollen.





Tal como indica el plan que proponen algunas escuelas de huerta orgánica, incluido el INTA, hemos seguido la pauta de sembrar estos canteros en "chacra", aunque con la variación de hacerlo en una hilera, más al estilo de los cultivos biodiversificados. 






La asociación de calabaza (zapallo anco), maíz y porotos genera una interacción positiva entre estas especies ya que la convivencia entre ellas, lo que cada una aporta o consume de la tierra, encuentra un resultado óptimo. El zapallito actúa de manera similar al zapallo, aunque su desarrollo pueda ser algo diferente.




 El pasado fin de semana hemos sembrado los porotos blancos junto al maíz, que ya tiene un desarrollo interesante y pronto será una alta caña en busca del sol para florecer y fructificar, que servirá de tutor para el crecimiento de las dicotiledóneas. 



martes, 14 de octubre de 2014

Preparando la huerta

Canteros listos para recibir los plantines y semillas
El clima de la primavera propone el trabajo al aire libre. Y al mismo tiempo, las temperaturas agradables y el sol que comienza a dar más plenamente, además de ser propicio, marca el tiempo inevitable de la siembra para aprovechar todo el ciclo estacional primavera-verano, ya que algunas hortalizas necesitan varios meses para madurar y dar sus frutos.




Por ello, comenzamos a modificar la realidad de Luz de Pueblo en este sentido, avanzando en lo que será una temporada de verano con huerta, con verduras orgánicas sembradas y cosechadas por nosotros mismos.

Este es el primer paso de una propuesta que esperamos sea compartida por nuestros visitantes y amigos. Sembrar, cuidar los productos de nuestra huerta, cosecharlos y  disfrutarlos en una comida completamente nutritiva, experimentando el sabor auténtico de los frutos de la tierra.




Hemos trabajado en el entorno para no perjudicar luego el espacio destinado a sembrar. Siempre es grato crear un espacio estéticamente agradable ya que cambia la energía. Y le hemos puesto más energía, trabajando con alegría pensando en el momento de compartir unas lindas tardes de charla y trabajo junto a la huerta.


Removimos la tierra de un espacio de veinticinco metros cuadrados en el área destinada a la siembra. Esperamos que el espacio dedicado a ello nos permita cultivar alimento para nuestro propio consumo, como lo venimos haciendo desde hace tiempo, y también para preparar los platos de nuestros huéspedes.

El método utilizado para preparar el suelo es el de "romper" la tierra sin modificar la estructura del suelo, dejando sobre la superficie la capa fértil que ya estaba a la que agregamos más materia orgánica y lombricompuesto que producimos nosotros con nuestra colonia de lombrices californianas. 


Siempre es más complicado el primer acercamiento a la tierra de un suelo que no está siendo cultivado y, en este caso, poco regado desde hace tiempo, pero sabemos que con un poco de dedicación y los cuidados pertinentes daremos un suelo rico en nutrientes que favorezcan el desarrollo de las hortalizas, creciendo sanas y fuertes sin fertilizantes.


El próximo paso será la siembra de los plantines que ya estamos germinando. Cuando realicemos la siembra, estaremos compartiendo nuestro hermoso trabajo a través de este medio.

Salud!

Rocío y Pablo